
Últimamente me ha dado por pensar en el futuro de una forma más estratégica, es decir, he tratado de abstraerme del día a día y he intentado planificar el medio plazo de mi carrera, y la primera pregunta que me hice fue: ¿Por qué consultoría?
Me sorprendió lo rápido que llegué a la respuesta, y es que esto parece que lo tengo claro: la consultoría te da un bagaje y te permite aprender a un ritmo MUY superior al que podrías conseguir en un cliente final...al menos durante los primeros años.
¿Por qué de esa rapidez? Porque la consultoría te permite ir de cliente en cliente, viendo muchos entornos heterogéneos, muchas formas de trabajar, muchos tipos de relaciones jefe-subordinado, muy diferentes maneras de tratar a los proveedores, etc. Estas experiencias te permiten aprender muchas cosas buenas y además, y quizás sea más importante, te permiten ver cómo no hacer las cosas sin que sea tu empresa la que está asumiendo el riesgo.
Con todo esto, los conocimientos y las experincias adquiridas durante los años de consultoría te permiten formarte una base de conocimiento muy amplia y fácilmente adaptable a innumerables situaciones, requisito imprescindible para poder llegar a gestionar con criterio.
Por tanto...tengo claro que apostaré por la consultoría durante los primeros años de mi carrera.