
Lo curioso del tema, es que los medios empiezan a hacerse eco de este tema (El Economista hoy):"Las tarjetas de crédito podrían ser el próximo esqueleto en el armario"
¿Cómo lo véis?Lo curioso del tema, es que los medios empiezan a hacerse eco de este tema (El Economista hoy):"Las tarjetas de crédito podrían ser el próximo esqueleto en el armario"
¿Cómo lo véis?En resumen Javi, yo optaría por la opción 2. Es complicada, tendrás días de querer mandarlo todo a freir espárragos, pero creo que merecerá la pena.
En otros círculos, y con gente de 40-60 años, la sentencia sigue siendo la misma, pero con matices: “La mejor inversión es el ladrillo. Por mucho que ahora digan que va mal, volverá a subir”.
Si los interlocutores son amigos míos de menos de 30 años, el discurso cambia, pero mantiene una misma raíz con la de mi abuelo: “Es imposible comprar un piso con el precio actual, pero hay que hacerlo, es una inversión de futuro”.
Si cambiamos la nacionalidad de los tertulianos, nos damos cuenta de que la opinión sobre la vivienda cambia mucho, pasando de ser una inversión para los españoles, a un mero gasto para las culturas más anglosajonas. Y es que en España, me temo que por las secuelas de la Guerra Civil, hay una cultura que liga muy estrechamente los conceptos de “inversión” & ”inmobiliaria”.
No dudo que durante muchos años este tipo de inversión ha supuesto importantes plusvalías para mucha gente (20-30% anual), lo que me chirría es que la gente joven no sepa darse cuenta de que actualmente la inmobiliaria no es la mejor de las inversiones (ningún gurú se atreve a hacer previsiones de crecimiento – o decrecimiento – del precio de la vivienda en España durante los próximos años). Hay otras muchas opciones más interesantes que la inversión inmobiliaria en dos aspectos: rentabilidad y liquidez. Y es que en los tiempos que corren no sólo la rentabilidad da que pensar; la liquidez (o facilidad para vender la casa) es escasa, por lo que podemos pasar meses intentando vender la casa con las deudas apretándonos el gaznate.
He discutido este tema en muchas ocasiones con amigos, familiares, etc. siempre me faltaba un estudio que demostrara que estas aseveraciones son ciertas, por ello me he permitido hacer un pequeño estudio que demuestra cómo la inversión inmobiliaria (siempre y cuando no se alquile el inmueble) genera unas plusvalías mucho menores de lo que se cree. Para ello he tomado la idea de Aitor Zárate y de su libro “Cambio de Vida” (muy recomendable!!): para ser lo más aséptico posible usaremos dos personas idénticas (un clon, con igual salario, nivel de gastos, etc), y tomaremos la misma casa valorando las dos opciones: alquiler y compra con un horizonte temporal de 10 años:
Individuo 1 - Compra:
o Coste del Inmueble: 300.000 €
o Tipo de Interés: 5%
o Entrada: 20%
o Gastos de Hipoteca: 1.332 €/mes
o Ingresos: 3000 €/mes
o Reinversión de los ahorros anuales: sí, al 10%
Individuo 2 - Alquiler:
o Gasto Alquiler: 1.000 €/mes
o Dispone del 20% que el individuo 1 dio como entrada: inversión al 10% anual durante 10 años.
o Ingresos: 3000€/mes
o Reinversión de los ahorros anuales: sí, al 10%
Con estos datos, el estudio arroja el siguiente resultado: las plusvalías generadas por el individuo 2 (Alquiler) son un 239% mejores que las obtenidas por el individuo 1 (Compra).