
Desde mi punto de vista, el cambio en la empresa es necesario para adaptarse al cambio que constantemente se produce en el entorno, ya que de lo contrario la cuenta de resultados empezará a verse afectada seriamente.
He tenido la oportunidad de ver unas cuantas empresas en las que se vive en esa situación de reestructuración periódica, y tras una reflexión he llegado a la conclusión de que muchos directivos lo ven como un "meneo a la cocktelera" necesario para provocar una reacción de los empleados. Desde mi punto de vista es una buena forma de hacer que la empresa se alinee con el cambio, logrando así que el impacto de cualquier cambio afecte menos al negocio, ya que los empleados estamos acostumbrados.
Sin embargo, la cultura del cambio es un arma de doble filo, ya que si ésta no se hace con una idea clara y no se comunica efectivamente a los empleados, puede provocar incertidumbre y desánimo implicando un empeoramiento del trabajo diario, con lo que la "cocktelera" podría rebosar provocando el efecto contrario al que buscábamos inicialmente.
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